The rest of my life

Y cuando la soledad y sus ámbitos ya no te desesperan, cuando los no-lugares del egresado dan en llamarse La Casa, entonces (poco antes o poco después) puede suceder que un amigo te pregunte: -¿Seguís empeñado en cumplir tu sueño, en esperar hasta que ella llegue? Y al contestar que sí, puede ocurrir que te anuncien: -Conozco a alguien exactamente así; mirá: cuando todas cuentan sus audacias, ella sonríe y calla; si va en mi moto no se aferra a mí... apenas me roza... casi como dos alas que no van a sujetarla. Pero es real: ha vencido desafíos de esos que te arrodillan... ha vivido a contravida pero sin perder ángel ni vuelo. Ya tenés el visto bueno para llamarla... pero no te quedan ganas de nada: el tiempo fuera de los trabajos es siempre para huir hasta la cueva protectora. Casi estás eligiendo una vida de bajuras. Y claro, lo que está al ras del suelo no corre riesgo alguno de caerse. Y dejás correr el tiempo, pedís que le mientan: -Si te comenta "Nunca llamó" por favor decile que no has podido darme su número, dale, ya voy a animarme. Entonces te avisan que tenés que ir al colegio a la noche. Qué bajón... tan desmoronado al salir de la Facultad. Pero algo te susurra que vas a conocerla... y pasás por la cueva a ponerte decente. En las tres cuadras cavilosas es tuyo el pensamiento más medroso: -Pero va a estar arriba y yo pasaré por la planta baja... -A esta hora, seguro, estará ocupada concluyendo la jornada. Y al llegar ¡Está! pero... qué lástima... es tan joven y tan bonita... no me va a registrar (y la pena negra, otra vez la pena negra) Pero un reflejo vital te asiste (ella dijo: -para gustarme será alto y deberá hacerme reír) entonces caminás estirándote para dar algo más de talla y haciéndole un comentario apenas ocurrente -pero no muy gracioso- aunque ella se ríe. Definitivamente es mucho menor y muy linda... N.V.A.A. ( no va a andar :( ) Y otra vez a cinchar con la perversa vocecita interior: -No te muevas... por fin estás bien ¿no? solo y en tu nuevo refugio... recordá que al final siempre se sufre... o acaso no escribiste "El pasaje de las atravesantes" Y los días pasan. Y sabés claramente que, si demorás, el camino se va a ir cerrando y ella se te va a ir antes de llegar y... -Hola, espero que no te moleste que te llame... pensaba si este sábado podrías... Y el sábado no, pero fue el viernes... y fue hablar ocho horas sin pausa ni respiro y los mozos echándonos de todas partes y esa extraña sensación de re-conocerla, de haberla esperado toda una vida hasta este día... Pero la tercera cita fue un des-encuentro y el dolor... y otra vez las técnicas de independencia emocional y... -Qué lástima: tan bien que me sentía con ella... adivinándonos el pordecir y qué lindo era mirarla sintiendo ganas de llorar de felicidad y... cuando descubrís (después, claro) que a ella le sucedió igual, que se sentía morir y que tuvo miedo de que todo naufragara... y los llamados y la caída de todas las estrategias, qué locura, los dos confesándonos el pánico de perdernos en las vísperas. Y esa cita.. esa cita... sin soltarnos más las manos... sin volver a separarnos ni un solo día hasta hoy... Y toda la vida iluminándose... los sueños cumplidos / desbordados. Cuando te preguntan: -¿No es demasiado pronto? es complejo contarles que todo ha sucedido fuera de los dos... que la maravilla nos ha elegido (como un diagrama de Venn que circunscribe sólo a dos) y no nos deja cambiarle el paso. Argüir que veníamos del dolor... que las infinitas casualidades de los predestinados... y que... Ya no hace falta cansar al que pregunta. Ahora ya podés calmar al escéptico cuestionador: -¿Si es pronto? Seguro, es muy pronto: me voy a casar con ella y aquí está la historia, la escribí como un poseso o quizás como un medium en trance psicográfico. Espero que te convenza o al menos que te haga callar. Mientras tanto yo me sigo moviendo, como pez en el agua, en un mar de todomilagro, en los primeros días gloriosos del resto de mi vida.


LOS PASOS PREVIOS

Los pasos previos

Los pasos previos
Los que diste de ellos, cada uno / antes de mí. / Los pasos de venir hasta mi vida. / Si yo pudiera ver toda tu historia / (como dicen mira Dios cuando nos mira) / alguna huella tuya me daría / otra vez esa sonrisa de ser padre. / Otros serían punzadas / de no saberme mañana / de quizás... nunca-jamás / o un delgado tal vez imaginarme. / Pero son todos, mi amor, todos tus pasos, / los que usabas para armar este trayecto. / Ni uno solo puedo ahora rechazar: / sin ese avance preciso / por qué no el-más-odiado / el-más-amado / y quién sabe: el-infierno-tan-temido) / sin ese avance, decía, / habrías llegado poco antes o después / pero nunca tan exacta y justamente. / Voy a aprender a agradecer. / Cada huella que tus pies le dibujaban / al sendero que te puso aquí en mi vida... / Gracias al arco tan perfecto / que hundía en suelos blandos tu pisada. / Los pasos atropellados / antes de cada caída. / Los medios pasos que asoman a una duda, / a un temor, a un no-quería. / Esos trozos de andadura / están todos aquí, / ninguno falta. (AMALIA, MI AMOR, CÓMO TE TEME LA MUERTE)
Mi foto
Capital, Tucumán, Argentina
Ella ha llegado. Está tan ajustada al talle de los sueños que alegremente podría entrar en sequía. Mi verso más cantor, entonces, sería materia de vida y no de escritura.

25 jun. 2015

Roberto Fornari: nacido militante


Este lunes, me avisaron que Roberto había fallecido.
Busqué el librito que me había traído en 1989 de la URSS
y lo puse con mi estampita más querida y protectora.
Supongo que Berto se cagaría de risa por mi homenaje.
Entonces qué bueno: te hice reír cuando salías de viaje.
Todo mi cariño y mi admiración, hermano. 
Fui un poquito mejor tan sólo por haberte conocido.


Dios te guarde.

17 nov. 2014

Satanás del crecer
            
Yo vengo a reemplazar
la bolita y el sol
que se duerme una siesta
en el viejo escalón
de sentarse a esperar
el helado y soñar
fogaratas de Pedro
de Pablo y de Juan.

Yo te vengo a cambiar
el color de la voz.
Satanás del crecer,
te daré un pantalón
que te llegue a los pies
y pondré en tu bolsillo
el primer cigarrillo
que vas a toser

Y será en la mañana
de un día cualquiera
que a tu piel primavera
le amanezca el amor.
Y apurado, después
de decírselo a un árbol,
al cielo del patio
y a un amigo menor,
volverás de la escuela,
con el sol en las venas,
a encerrarte en tu cuarto
y contártelo a vos.

Se acabó la frontera
del viejo buzón
de la esquina.
Aquí afuera la vida
se juega de veras:
esa triste rayuela
del cielo nublado
que tendrás que trepar
con la tiza en la mano.

Un amor a ganar
y en la piel
el color más humano
que te dejen pintar.

Deberás aprender, además:
que también
de este lado hay villanos
y se pueden matar.              ..
y se pueden matar.
Horacio Suàrez, 1971

6 nov. 2014

Santiago Sylvester en la Academia Argentina de Letras




Sobre el amor


No importa dónde nace el amor
      (los nacimientos son asuntos de registro o
      de parroquia)
pero sé que no dura al aire libre,
en ese prado aséptico con un molino al fondo.
Nace en cualquier parte
pero no prospera en la ilusión bucólica:
busca la complicación,
no el caos pero si su orilla,
un cuerpo espeso de tejidos
      y de material residual,
y busca sobre toda la armonía
que es donde, si nos descuidamos un instante,
      muere por falta de necesidad.


28 ago. 2013

QEPD el querido pescao Gómez (1961-2005)

Aquí están,
cubiertos con el polvo del olvido,
los proyectos que por mano del destino
hoy se encuentran
en la mitad del camino.

Aquí están,
cayéndose por grietas de sufrimiento,
esperando que tal vez en corto tiempo
los reconstruya
tu arrepentimiento.

Y no es que haya faltado material,
y no es que haya faltado voluntad,
sino la mano de obra
de tu amor.

Así estoy yo,
un arquitecto solo y sin ocupación
viendo borrarse, cada vez más,
los proyectos que soñé
para los dos.

Y no es que haya faltado material,
y no es que haya faltado voluntad,
sino la mano de obra
de tu amor.
                        (Arquitecto, Carlos Gómez, 16 años, 1978)

22 mar. 2013

Transiciones

Otra vez 24 de Marzo

Mariano de la Cruz
El día de las dos memorias

Era el vigésimo quinto aniversario del golpe. Ese día murió Mariano.


Si alguien que no sabe de él leyera estas líneas, conozca que celebramos su vida durante dieciocho años y dieciséis días. Sin duda nos quedamos con ganas: su risa era caleidoscopio en las manos de un loco. 


Nunca he podido patinar de luz la sombra de su muerte.


Por eso Vallejo.

7 mar. 2013

Mutapenas

Imagine pues,
quien estas líneas leyere,
un artefacto de vaivén
que en cada ciclo pudiera
aliviar un poco del doler
de ese tanto dolor que duele tanto.

ESTE PÉNDULO SABIO EN AVATARES
DEJA UN TRAZO DE ASOMBRO CUANDO OSCILA:
TRANSUBSTANCIA EL PESAR, NO LO MUTILA,
COMO EL HILO DESPUÉS DE LOS TELARES.

TIENE UN CICLO A JUSTADO A LOS PESARES
QUE NACE CON VIGOR, LUEGO VACILA:
UNA LUZ QUE QUEMABA Y YA TITILA,
UNA PENA EMPUJADA HACIA OTROS LARES.

INSTRUMENTO FALLIDO, NO HIPNOTIZA
NI LE SIRVE AL RELOJ  O A LA PLOMADA.
SALE EL SOL Y DE A POCO SE DERRITE.

SE ESCAPA HECHO MERCURIO Y ATERRIZA
EN ALGUNA BALDOSA SALPICADA
HASTA QUE OTRO DOLOR LO NECESITE.
18/12/'09 - 06/08/'13                                                              ODd'

14 feb. 2013

De espalda a los valentines

Una mujer cierta
te sostiene el alma en las esquinas.
Sólo te deja escribir con tintasangre
te obliga a rezar un sudornuestro.

Una mujer cierta, verás, no te permite
agotarte al desagotarte
ni usar rebozo en el gozo.
(y con furia leerá estas flacas rimas)

Ella se ubica en el centro
y en cada ángulo funda
una trinchera encendida. 
Aquí te enseña de una vez todo el deseo...
y al instante te lleva al lado opuesto,
donde has de amarla con ángel
con ese tacto sutil
del que sabe acariciar las mariposas.

Una mujer cierta
te sostiene el alma en las esquinas
y ríe cuando humedece
con tus lágrimas su vientre.

De todo el repertorio de tu carne
tomará apenas un hilo,
una hebra que usará como escritura:
y será todo el decir sólo con eso.

Una mujer cierta, por fin,
asesina al amante más tenaz
y al que apenas puede versos acotados.
Una mujer cierta,
con miguitas de los dos,
va a hacerte un hombre.

17 dic. 2012

Pasaje Canterville

Hay una calle tan angosta.... con sus paredes dispuestas para el roce ceñido de los hombros.
Se transcurre por ella con la vista al frente. Volverse es, a Dios gracias, imposible.
Ya nunca más Orfeo ni Lot.

Las que se van -siempre se van- nos han atravesado como los fantasmas. Cuánto han dejado en su paso osmótico es cuestión de ancho misterio.
Mirar las retiradas evita la muerte constante de aguardar las llegadas. Y para qué: si fatalmente nos traspasarán y pasarán. Más aún, si el pasillo estrecho hubiese permitido algún giro, podríamos haber visto a la última en su venida. La última, la que llegó sólo hasta el borde del cedazo. Pero se nos quedó en los ojos, tras los párpados tan para siempre juntos.

Mejor observarlas en su egreso. Con la certeza de que vinieron, fueron en nuestro interior y se alejaron. Quizás nada sólido hayan olvidado, pero la malla -hoy menos ceñida- es la memoria de su tránsito.

¿Que toda dicha acude para ser despedida? Definitivamente sí.
Ya lo advertían los vaticinios y las oscuras visiones de las sibilas. Ahora lo señalan, inversos y adversos, los íconos burlones del augurio:(un paréntesis de inicio para la tristeza y otro de clausura indicando la alegría:)

Hay un desorden molecular que es la obra de aquellos pasos.
Y este perfume numeroso es la síntesis de todas, todas ellas:
las mujeres del Pasaje Canterville.
O.D.d'

30 nov. 2012

Arqueologías de la propia voz - I a V

I

Había una vez un palomino que comparaba el amor con la amistad y veía que se parecían mucho, pero no del todo; y que a veces era mejor la amistad, porque los amigos, aunque fueran inseparables, de vez en cuando se separaban y descansaban el uno del otro y duraba bastante la amistad aunque no fuera eterna como el amor eterno que no duraba tanto.                          93 - El amor y la amistad
Fábulas del entretiempo
Mariano González Mangada


                                                                                                 
Propuesta ajena  tomada para uso propio ante la eventualidad de que uno o alguno de los dos pueda sucumbir a la tentación de preguntarse si aún quiere al otro interrogación que nunca debe formularse según recomendara la dora macedo tiempo atrás cuando uno aún porfiaba con el amor y todo parecía más bien amistad o mucho menos a diferencia de los tiempos que corren donde ya casi ni se menciona el dichoso amor y sin embargo todo parece estar hecho de un género más basto pero más resistente aspecto que resulta  de vital importancia a la hora en que arrecian los tirones y el tejido de las cosas no cede con lo que el contenido no se pierde y  todos felices y contentos o casi.


                                                                                                    2001 a 2012
   

I I

Exégesis de zaguán para una tira de Quino

Viñeta:
un mago fabrica burbujas. Todos compran el alambre y el frasquito. El prole gasta allí sus únicas monedas. Llega a la casilla y las pompas empiezan a volar.
La familia mira y mira / como quien está mirando a Dios.
El padre ve dentro de las esferas lo que nunca tuvo ni tendrá.

Digamos ahora que la burbuja deberá ser preservada, que si cayera sería un solchiquito en la baldosa. Que toda ella es un estallido en víspera, una gota potencial.
Y contemplemos esos vuelos con un mensaje implícito en los ojos:
-Allí van mis sueños,  buscando altura para terminar deshechos.

Busquemos la perdurabilidad de las materias débiles y provisionales, esos adobes que al mismo tiempo son indispensables y efímeros.
Dudo que eslabonando sueños malogrados demos en algo que prevalezca. Y no me persuade creer en que la desintegración sea también evidencia:

“el  ansia que en la la pompa iba ha madurado deviniendo en líquida fatalidad”

A pesar de la microvida de las esferas de jabón, decidamos militar en la tozudez. Con las esperanzas maltrechas, guardemos en el bolsillo las imágenes mejores, el carozo de la pompa,  ese fragmento de cielo que tan pocas veces nos habita la mirada.
Incapaces de encender algún asombro, echemos pues a vuelo las burbujas.
Y compartamos El Secreto  en las peatonales, a toda voz, a voz en cuello.
Y fundemos un delivery de panaceas.
Y enhebrando piedritas filosofales, regalemos bijou a las señoritas.
Y cuadremos círculos en las kermesses olvidando cada vez pasar la gorra.
Algo así como vivir
gozosa y tercamente enamorados.                                                                              1994 a 2012

I I I

El espejo de Los Menhires 1 y 2

1
El espejo de Los Menhires
no es un lago de montaña
duplicando la piedra que era una.
No se trata tampoco de un azogue,
bastarda incrustación,
otro capricho del blanco.
Y no es el objeto de un hotel:
aquel paisito de plata
con sus cuatro fronteras de madera.
El espejo de Los Menhires
es un misterio agobiante,
un asunto borgiano nunca escrito.
Los que en él se reflejan cuando aman
no se vuelven inmortales,
ni se pierden detrás igual que Alicia.
Simplemente se van una mañana
-cumplidas las liturgias del viajero-
Y en el verano,
cuando duerme la ciudad su ardida siesta,
el cristal es una loca calesita,
salamanca en apogeo,
cuadro de El Bosco que ha cobrado vida.
Sobre el fuego
encienden otro fuego nuestros cuerpos.
2
En el verano de Santiago
hay relojes que el mero viento agita.
Son los molinos de tiempo.
Allí se vuelve polvo la memoria,
porque polvo son del fuego las cenizas.
Ya es hora, supongo, de esparcirlas
sobre cada lugar que nuestro paso
recreó sin saber de su futuro.
Que si vinieras conmigo
a mirar en el espejo maravilla,
el reflejo mostraría
que estoy solo asiendo de la mano
a una sombra que se aleja
tan ajena, tan otra y tan de prisa.                                                                            2007 a 2012

IV
Apogeo y decadencia de los soportes para la escritura

Fue hace casi una vida.
Cuando firmé aquel escrito oía mi pluma rasgando el pergamino. Casi sentía el anillo de sello que hundía mis iniciales en el lacre derramado.
El documento lucía una divisa de seda bicolor. Y dormía su eternidad en un cilindro peltre.
Aquello fue una Alta Ceremonia.

Hoy, en cambio, una pobre birome de mil manos puso mi firma al pie del documento.
Ningún trazo cantor mostró sus fintas...
sólo un garabato azul, en papel A4 y con membrete tribunalicio.                                               2012 a 2012

21 nov. 2012

Cuando la Academia Sueca me dio el Nobel


-Hola. ¿Ustedes venden este libro?
-Esta es la biblioteca, joven.
-¡Pero necesito comprar otro igual!
-¿Cómo sabe que lo editamos aquí? ¿Por qué necesita otro ejemplar?
-Mire... me da un poco de vergüenza... pero la historia es así.
Estudio Letras y me venía gustando una  compañera que no me daba ni la hora. Un amigo me mostró este librito y se me ocurrió enamorarla con poesías.
-¿Escritas por otro?
-Bueno... es que yo se las copiaba sin mencionar al autor. Me incomoda contar esto, déme una mano por favor, tengo que devolver un libro nuevo. Éste ya está muy ajado y sucio por mis... transcripciones. Como vi en la contratapa el isotipo de esta universidad, vine a averiguar y terminé confesándole la verdad. Qué loco ¿No?
-¿Cómo resultó su táctica de enamoramiento?
-Estamos de novios y, me imagino, que en algo habrán ayudado los versos.
-Le regalo, entonces, tres ejemplares autografiados por el autor: para el acreedor, para la niña y para el copista.
-Usted es...
-Sip.
-Y ¿por qué el regalo?
-Por su regalo.
O.D.d'

16 nov. 2012

Filo-soft-ando (de mi épica alírica)

por Gavrí Akhenazi


  • La ética es una medida disciplinaria.
  • Mi sombra me lleva como un peso muerto. Insiste en rescatarme de sí misma.
  • Lo que me corre por la cara no es sudor. Ni los malos ni los valientes lloran.
  • La soledad es una compañera muda. Ni siquiera precisa ser querida.
  • La vida es un interminable vómito de estigmas.
  • Me río de demasiadas cosas como para poder ser feliz.
  • El dolor es el único debe que se asienta en el haber.
  • ¿Viste a la víbora hipnotizar al conejo. Eso es la vida.
  • Me desvinculo con facilidad, diría, inercialmente. Sencillamente olvido.
  • La dependencia afectiva es un factor de vulnerabilidad.No le recomiendo a nadie que dependa de mí. Es altamente insalubre.
  • ¿Qué habré hecho para tener que quedarme tanto tiempo de más? Mi vida se ha puesto desoladoramente larga.
  • Hay juegos reboludos en los que soy un perdedor. Por eso me va bien en la ruleta rusa.
  • Estoy demasiado mal para estar vivo.
  • Le sobraron palabras a todo mi silencio.
  • Me muero tantas veces que ya ni me doy cuenta si es que resucité.
  • Vivo tantas cosas al mismo tiempo que odio esta eternidad mal repartida. Parece toda mía.
  • La solidaridad es una práctica, no una expresión ocasional.
  • Sin duda me estoy volviendo viejo. Perdí hasta la piedad para matar.
  • Algo de mí se va muriendo. Soy un trueno arrodillado.
  • Antes que saber escribir bien, hay que aprender a leer bien.
  • Asumirme imperfecto me exime de cadenas.
  • Juro que no quiero ser malo pero a veces ¿es justo ser de otra manera?
  • A veces, las noches del hombre son tan largas, que lo dejan fuera de Dios.
  • Solamente le temo a las cosas que siento.
  • Yo soy mi tierra prometida. Y la de nadie más.

13 nov. 2012

Deshaceres

Si usted egresaba del Patio Español, descendiendo algunos escalones, le era revelado El Reloj de las Hormigas.
El observador no avisado sólo habría visto un amplio recuadro verde. En su centro, una antena: un mástil donde no izarán banderas unos niños tan etéreos como ausentes.
Ese predio es intocable, no admite ni siquiera un banco de enamorados. Porque la lanza de Longino hurga el costillar de los cielos. Es un faro avizor para que los pájaros no extravíen los baudios en el vuelo.
Quien propusiere flores, pérgolas o sendas sería reprendido con rudeza: «Nada allí, nada de nada. Es una antena de prospección ionosférica»
Con argumentos tan rumbosos, el paisajista partiría derrotado.
Las hormigas, en cambio, fabricaron un instrumento del asombro.
En un círculo de tierra levantaron el falansterio; de allí surgían los radios del ingenio. Caminando alrededor, se advertía que las sendas de acarreo eran tantas como horas tiene el día (si no eran doce, ha de emplearse aquí la Fe Poética)
Este asedio a la tecnología tuvo vida breve. Los segadores herejes y la primera tormenta de verano arrasaron con la obra. Igual suerte corrieron las oscuras proletarias.
Un césped primoroso reina ahora donde antes fue la maravilla.
El Plan de Mejoras de la Facultad no guardó registro alguno.
Aseguran, juro que aseguran, que allí nada ha sucedido.
O.D.d'

7 nov. 2012

Tasador de penas

No puedo dejar solo a mi dependiente. Acepta materiales sin retener al interesado.
Y en este quehacer no se puede justipreciar la carga sin el portador.

Es que la invasión presenta todas las proporciones.

Algún visitante acusaba un exacto cincuenta sobre ciento y, para colmo de sus males, alguien lo había enredado en la Aporía del vaso miti-miti. Otro cargaba una versión minúscula pero intensa de toda intensidad. El más extraño llevaba un ejemplar idéntico a sí mismo.
Nunca supe a quién extendí el dictamen y el recibo.

Este trabajo mío no es vocación, ni habilidad, ni mucho menos filantropía:
soy un cliente al que personalmente atiendo y para el que aún no encuentro tasa... ni atajo alguno de salida.

Porque la mía va fuera de mí:
cuando la omito me nombra,
cuando la olvido regresa
y cuando intento matándome matarla,
salta fuera y se va a paso de murga.
O.D.d'

31 oct. 2012

Plano descriptivo, plano inclinado

Era y es una terraza apenas elevada sobre el nivel del suelo.
Alguna vez tuvo buen ver y hasta un nombre pretencioso: El patio español de la Facultad.
Y se fue opacando. Sólo el pino guardó su compostura en medio del abandono.
Me hice cumplido visitante, pero sin advertir todavía ni el árbol ni el cartel tan sugestivo:
Ruta de evacuación.

Eran ya miles las colillas de la Pena Negra cuando el aviso verde me indicó porqué iba yo allí.
El pino gigante habló entonces y todavía no renuncia a su docencia:
levantar la vista desde el suelo hasta su vértice.

Y sucedió el tiempo con sus mutaciones.

En ese ámbito conocí el ciclo desesperado, el sosiego paulatino y, finalmente, las oscilaciones caprichosas. El péndulo... el que nunca regresó a la danza primera (porque ahora mi trayecto eran veredas sabidas)
Quizás uniendo puntos del camino de vaivén, consiga yo trazar alguna línea, una indudable pendiente.
Sólo resta conocer                 
                             si por ella
                             voy subiendo
                             o ya desciendo.

En un sótano sencillo encontró su Aleph el ciego.
Mi patio, mi pino y mi plomada son lentecitas gastadas. Espían con su módica eficacia mi acotada versión del infinito.


El péndulo (del lat. pendŭlus, pendiente.
O.D.d'

26 oct. 2012

Ascesis por el fuego (26/10/'11-26/10/'12)


A veces siento nostalgia por los objetos perdidos.
Algunos se han desgastado hasta desaparecer, se han confundido con la materia del tiempo.Otros habrán cambiado de manos: desde las mías hacia otras que ignoro.Y otros... no sé... por ejemplo mis cassettes: 

Serrat, En tránsito, 1982; Cuarteto Vocal Zupay, Si todos los hombres, 1978; los 3 de Vilches, un pack de Piazzolla que incluía La historia del tango; grabaciones piratas de Silvio (cuando estaba prohibido antes del '83) una historia de Cuba resuelta en canciones; registros de Horacio niño diciendo (con acento madrileño) larguísimos cuentos que antes memorizaba... y así. Holocaustos de entrecasa.  

The records are burned. It's the time cleaning the life. 
ODd'
___
Dicho con más solvencia:
http://qentos.blogspot.com.ar/2009/01/la-decadencia-de-la-bolita-crnicas-del.html

Dicho con más solvencia y musicado:
http://www.goear.com/listen/1f4c684/iquesta-donde-van-silvio-rodriguez

16 oct. 2012

Pare, deixeu de plorar que ens han declarat la guerra.


  • La pieza faltante del rompecabezas aparece con igual forma y color: pero falta o excede para ocupar su antiguo espacio. El hueco de su ausencia no deja ver la mesa sino el abismo.
  • Malajunta el barrilete que nunca desciende y mis dedos que sienten el hilo con la memoria del amputado.
  • Mi hermana, huérfana de hijo, siempre mentaba a la bestia. Hela aquí. La leyenda de mi familiar.

4 jul. 2012

Soy el oso de las cañerías de la casa, subo por los caños en las horas de silencio, los tubos de agua caliente, de la calefacción, del aire fresco, voy por los tubos de departamento en departamento y soy el oso que va por las cañerías. Creo que me estiman porque mi pelo mantiene limpios los conductos, incesantemente corro por los tubos y nada me gusta más que pasar de piso en piso resbalando por los caños. A veces saco una pata por la canilla y la muchacha del tercero grita que se ha quemado, o gruño a la altura del horno del segundo y la cocinera Guillermina se queja de que el aire tira mal. De noche ando callado y es cuando más ligero ando, me asomo al techo por la chimenea para ver si la luna baila arriba, y me dejo resbalar como el viento hasta las calderas del sótano. Y en verano nado de noche en la cisterna picoteada de estrellas, me lavo la cara primero con una mano, después con la otra, después con las dos juntas, y eso me produce una grandísima alegría. Entonces resbalo por todos los caños de la casa, gruñendo contento, y los matrimonios se agitan en sus camas y deploran la instalación de las tuberías. Algunos encienden la luz y escriben un papelito para acordarse de protestar cuando vean al portero. Yo busco la canilla que siempre queda abierta en algún piso; por allí saco la nariz y miro la oscuridad de las habitaciones donde viven esos seres que no pueden andar por los caños, y les tengo algo de lástima al verlos tan torpes y grandes, al oír cómo roncan y sueñan en voz alta, y están tan solos. Cuando de mañana se lavan la cara, les acaricio las mejillas, les lamo la nariz y me voy, vagamente seguro de haber hecho bien.

2 jul. 2012

Sterne



Los dioses han plantado extrañas flores.
Nuestro cielo es el revés del Alto Suelo.
Cada noche podemos ver
las raíces del Divino Jardín.
O.D.d'

18 abr. 2012

Sueltitos - Abril de 2012

El ciego y el enclítico
Muero por ver
te
Escribidor
No conoció el bar de Tuñón (Raúl decía que allí las servilletas eran tan grandes como para escribir una novela)
Juan Eduardo Piatelli labraba en las de El Buen Gusto.
El joven actor le pidió: -Maestro, escriba algo que algún día le dirán a la hija que tendré.
-Listo, aquí esta: No quisiera quererte pero te quiero 
Addendum irreverente para el poema:
"Quiero quererte y por suerte es inevitable."
1870
Y la Revolución Industrial determinó el inicio de la producción masiva… haber nacido un siglo antes para no pensarla tanto (ni con tanta industria) Más valdría convocarla una sola vez al día:
algo más artesanal, como una evocación de alfarería.
Minimalista
Irrupción de un nexo interpersonal donde el discutido órgano vómero-nasal capta feromonas para que el cortejo se inicie y bien cunda; luego los precisos neurotransmisores establecerán eutimias, distimias, hipertimias… después sobrevendrá el riesgo inminente de la afecto-dependencia y entonces...
(Táchese todo lo anterior)
-Te quiero
Prestidigitación - octubre de 2011
Flamantes el libro, la varita y la galera. Cuando el conejo saltó, inmediata protesta.
Aprendiz:  -No debías aparecer, todavía no comencé la primera lección.
Conejo:     -Pero hoy vas a reencontrarla. Ya es magia.       O.D.d'

13 abr. 2012

Tres notas menores para un elucidario

3 de abril
Arquería
El infortunio no resulta del todo maniqueo. No parece escoger sus blancos entre los héroes y los cobardes, entre los desprendidos y los egoístas. A veces calcula mal el viento o la comba de la trayectoria... y termina haciendo blanco en la equidistancia de los extremos.
Quién podría creer en una ineficacia tan precisa. Y allí cae abatida una criatura no destacada, vulgar y corriente como billetes de baja denominación. Este herido por la adversidad no soportará calvarios con cruces que se van alejando.
Tampoco entregará su vida en un instante tan ciego como sublime. No, avanzará y luego retrocederá con un ritmo preciso e insoportable, un compás de medianías. Tampoco afrontará la desventura con temeridades épicas. Apenas lo que pueda: algo hace un instante, luego un poco menos y a continuación un tanto más. Y siempre cerca del centro. Pero nunca donde se alojan el equilibro y la mesura, no: en ese lugar miserable donde la resistencia no ciñe ni cede.
Y hay quien asegura que los malos tiempos, en verdad, son selectivos. Que desdeñan al derrotado prematuro y al resiliente obstinado. Los malos tiempos derraman su saña sobre el asustado, el que no brega ni se entrega... como juega un gato cruel que hace durar a su presa para estirar el goce del exterminio.       O.D.d'


4 de abril
Curiosidades del glosario marinero
Donde derrota no es fracaso sino el rumbo de las embarcaciones. 

Donde bitácora no es el cuaderno de viaje sino un complejo ingenio para resguardar la historia del trayecto..

Donde reclame no es sinónimo de quéjese sino un conjunto de cuerdas y roldanas.para maniobrar las velas.       O.D.d'


5 de abril
punctuation marks
y cuando te quedás sin la musa descubrís que una bisagra te parte la vida en dos mitades y antes de que tengás tiempo de asustarte la bisagra también se divide para dar en una mariposa de dos colores con agujeritos en las alas para los tornillos y ese mundo partido que todavía no decide qué lado será pasado y cuál será futuro te empieza a mostrar que todo lo que escribís a partir de este momento es verdaderamente por ella y para ella porque es una verdad no hostigable que si ya se te fue estás hablándole a su memoria y no hay mensajes más ciertos ni más profundos que los que uno envía a sus recuerdos de tal suerte que si la musa que seguramente ya estará azuzando otros destristeceres pudiera leerte cosa que seguramente ya no pasará jamás podrías ver en sus ojos enlagunados que vendría siendo un adjetivo que le robamos a Salzano quien nos perdona por la persistencia de nuestro afano podrías ver decía que la musa se conmueve y esta vez para siempre porque comprende que no te era necesaria para darle gas a la máquina de decir sino más bien para que la vida deje de copiar todos y cada uno de los gestos y los modos de la muerte      O.D.d'





11 ene. 2012

Teleología

Algo muestra el haber envejecido:
es la angosta virtud de los amores
si has quitado la flor de entre las flores,
si en tu mano se quiebra lo que ha sido.

El valor de saberte biencrecido
es la clara noción de los dolores:
los venidos que siempre son menores
los que has dado y nunca más se han ido.

Ya no escondes la trampa de tu rima
(participio o trillado consonante)
todo está, todo sigue cuando faltas.

Nada hay que merezca alguna cima,
todo es llano, la muerte por delante,
cuando suena la hora, cuando saltas.(*)
O.D.d'

10 ene. 2012

0800-7362

Debería haber (tan cargado viene el debe como delgado el haber) un artefacto como ¿holter transmisor? Pero muy otro. Ya que el criollo corazón fibrila, late desacompasado, da pasos de marcapasos o  no late nunca más (así es él de irreversible) por eso, nuestra invención habría de medirnos la tristeza. El empleado que reciba la señal dispondría de una lista, LISTA DE NUNCA LLAMAR: en ella los parientes olvidados, las mujeres desamadas y las temibles de antaño -feroces desamoradas-. En ningún caso a los hijos porque apenarlos siempre sobreapena. Habría un nombre de mujer, solitario su nombre entre los nombres. Sólo ése podría ser eficaz. Una carta de dos líneas, por ejemplo, y ya nos atrevemos a la calle. Un diálogo algo afectuoso... ahora somos sandokanes. El contundente te quiero es demasiado. Uno se pone insufrible saltando de árbol en árbol, skater sobre el tendido eléctrico, escribiente desbocado por la euforia. Caminando esas alturas ¡es tan fácil perder pie! y caer desde allí no es buena cosa. Este nombre solitario entre los nombres: (ha de saber el empleado cuando la alarma de pena lo despierte) no debería jamás ser convocado. Es el único eficaz y sin embargo preferimos nadar en aguas negras, no alarmarla. No vaya a ser que se asuste, no vaya a ser que se vaya. Usted, muchacho, descanse. Cuando estorbe la chicharra, desconéctela nomás. Y muestre a su supervisor esto mismo que ahora está leyendo.                 O.D.d'

9 ene. 2012

Devoluciones


Cómo voy a explicarle que ya es tarde,
que no abren y que el timbre ya no suena,
que no hay crimen, ni causa, ni condena,
que llorar hace mal y no es alarde.


Tiene frío y le tienta ser cobarde
(la ciudad es tan ancha y tan ajena)
Mientras zumba porfiada la colmena,
cómo hacer que me escuche y que se guarde.


Cómo puedo aliviarlo mientras arde,
con qué pinzas cortarle la cadena
y que libre, por fin, no se acobarde.


Lleva tanta locura y luna llena
que es inútil pedirle que me aguarde
a este amor que va a lomos de su pena.
O.D.d'

6 ene. 2012

Los regresantes

Dicen que cuesta  la cuesta 
que remonta el desexilio.
Que ahora un niño les falta: 
se quedó jugando allá, junto a su perro.
Que otra hija, la artista, puso estatuas
a llorar en las dos márgenes del agua.
Azules las esfinges "como el río, 
como las lágrimas y como las almas" 
Los que se fueron 
¿serán más ellos que los que regresan? 
Acaso nadie ha partido y nadie vuelve
y los únicos que son, son los que viajan. 
Eternamente ellos van de orilla a orilla. 
caminando la cinta de Moebius.
Y aunque cortan chiquito el corazón
buscando repartirlo en las dos puntas...
siempre les vuelve a crecer,
se regenera.
Porque la pena,
regresantes,
siempre juega con sus cartas de infinito. 
O.D.d'

16 dic. 2011

Sépase

Que para afrontar un amor de cuesta arriba, usted deberá mostrar aptitud en cualquiera de los tres acasos.
Por si acaso sucediera hoy, para que no lo encuentre desaliñado. Por si acaso hubiera sucedido en el pasado y su regreso fuese ceremonia de clausura. Y por si acaso fuera a suceder en el futuro: para que mida usted su fuerza y su equilibrio (si ambiciona estar en pie hasta que llegue)
Pero lo que se acerca sucede fugaz y egresa. Será/es/fue son un continuo no disociable.
Habrá de estar usted recibiendo, abrazando y despidiendo sin perder jamás la compostura.
Porque estos asuntos son (ella lo dijo) amores de montaña rusa.
Comienzan con un boleto de ingreso que cae en nuestras manos como entregado por El Ángel. Sigue un arranque convencional y su inmediata cuesta suave. Ahora es la cima: nuestro todo el aire; nuestros también los 360 grados del horizonte.
La brutal caída... el pecho que ya es uno con la espalda. Y descubrir que la atracción por lo tanático viene siendo casi nada. Una meseta y otra vez el suave ascenso. 
Usted conoce que al descender querrá otra vez,  y una más... o lo que quede. 
En los amores de cuesta arriba los tickets de acceso crecen espontáneamente en el bolsillo. La mano que busca a tientas puede hallar un grueso fajo, el único o materias usuales de bolsillo (migas, hilos, botones y monedas)

La esfericidad concisa y breve de la naranja aquí no es posible. Aquí nadie resuelve el relato con virtud. 
Porque de esto nadie sabe nada. 

Las reglas las pone Dios. Y se divierte al cambiarlas cada instante.

O.D.d'


12 dic. 2011

In memoriam

Ese espectador
(sólo uno más entre tantos)
creía ser el único en la sala
y se decía:
me habla a mí,
para mí dijo su letra
y por mí trastornó la didascalia.

Cuando en el último acto
la mujer no salió para el saludo,
corrió a buscarla.
No la halló frente al espejo,
ni en el bar, ni en el refugio.
Caminando la noche ella no estaba.

Y volvió
a ver todas las puestas mutiladas.

Un utilero le sopló que tras la fuga
el autor fue a quitarla de la trama:
Juanamanuela murió
y ahora nadie le habla.

Entre la densa multitud de pie que aplaude
cree verla otra vez,
pero ya no:
era última función,
han dejado vacío el escenario
y ya cambian el cartel de marquesina
O.D.d'

11 dic. 2011

Sobre ruedas

La rueda gira. Estamos observando y esperando.
Hay en ella un punto diferente y al rotar suele dar en un anillo, en un círculo místico de fuego.
Pero cesa el movimiento y el círculo otra vez se ha vuelto punto... estamos fuera.
Ilusionismos del siglo diecinueve, maravillosos kinetoscopios.
Pero el punto sí que es cierto. En un ciclo está al alcance de la mano, después lejos y otra vez ha regresado. Con diámetros mayores, bien sabemos, recobrarlo a veces mide vida entera.
Pero la extensa ruleta está en plano horizontal: es por eso que va y vuelve.
Si convencemos o rogamos al demiurgo, bastará con ponerla allí de pie. Al primer contacto con el suelo, rodará, se irá lejos. Somos libres.
Es éste el momento del alivio. Hay que salir con urgencia del relato.
No pensar, porque hay tantas rotaciones, porque hay sueños circulares... tan fatales.
Rodará, se irá lejos, somos libres.
Nada más.
Sólo poder respirar, en la asfixia puntual de los domingos. O.D.d'

1 ago. 2011

Derecho a réplica (para Volver a pasar por el corazón)

La vida como río no es mi idea
Metáfora de Heráclito tal cosa
Alegorías sinfín hay en prosa
Del cauce que nos hunde o se vadea

Clepsidra elemental, agua que es tiempo
Como el vital torrente de las venas
Pleamar, bajamar de risa y pena
Alberga cada gota su momento

Con tanta fluidez de anatomía
Con tanto porcentaje de fluido
Nutriendo al corazón y al cuerpo mío

Deduzco como ya lo presentía,
Aunque en este saber toco de oído,
Que no soy nadador… yo soy el río. 


Enrique Andrés Molina 
(ver Dolipedia - Página de desambiguación)

29 jul. 2011

Volver a pasar por el corazón

Leteo, Limio, Mnemósine, Oblivion.

Qué maravilla imaginar un río
que obedeciendo a su ser
divida en dos lo que es
y al cruzarlo
todo aquello que ya ha sido.
Igual que las cicatrices,
monolitos y señaladores:
artefactos todos del olvido.
Qué poema -si supiera-
sobre estas altas cuestiones
mi impudicia escribiría.
Pero ahora debo retirar,
don León,
yelmo, halo y bacinilla,
Quijote apenas Quijana.
Y qué pena que el poema
para que yo siga siendo 
nunca sea.
ODd'

27 jul. 2011

Mapas

Los cartógrafos
antes
viajaban, registraban
y dibujaban a escala.
Hoy
tienen fotografías
donde todo se ve
como ha de verlo Dios.
Los cartógrafos
eruditos que preciso
son ancianos o se han muerto.
Quién va a dibujar el mapa
de esta vida
tan extraña que ha llegado
ignorada
por los hombres,
por los pájaros
y por los satélites.
O.D.d'

16 jul. 2011

Certidumbres

Vivía equivocado, sentía equivocado.
La construcción amar era un patiecito reservado al amor de hombre a mujer.
La universalidad del sentimiento: una declaración, una sentencia sobre pergamino.
Pero alguna vez un tanto de luz se coló en medio de la espesa sombra. Y así, hasta quedarme toda la claridad y también la mota oscura, la que guardé para recordar que alguna vez no había comprendido.
No he abierto tampoco un abanico de anchos diámetros. Lo que ahora es que la única certidumbre del amor está en el hijo.
Es de ellos el único testimonio que un acta honesta debería registrar: ESO DICEN, ESO VALES.
Quizás el amor ecuménico empiece en esta verdad.
Por el momento, si de amor se trata, están mis hijos.
Algunos pasos más atrás, lo que fuera de ellos existiere. O.D.d'


Abril:

Cuando me preguntaban
¿Desde cuándo se quieren tanto ustedes dos?
yo no sabía qué carajo decir.
La Walsh sí sabía.


(...)
hago de tanto

trabajo de amor
lágrimas y resplandor.
Gracias por darme una oportunidad

17 jun. 2011

Homonimias

A ése que anticipó el nombre mío
A aquel que me soñó cuando no estaba
Cuya llegada ya me anticipaba
Cuya partida me ha dejado este vacío

¿Qué visión te delega todo el nombre?
¡Qué heredad, compromiso y esperanza!
Cuánto peso se deja en la balanza
De los hombros falibles de los hombres

Sin embargo el deber de un bien nacido
Es aceptar valiente ese destino
Una ofrenda de amor igual se paga

No cualquiera remonta de su nido
Con tanta credencial de dónde vino
A continuar el curso de la saga


Enrique Andrés Molina (hijo) para Enrique Andrés Molina (farero)                                                                          

14 jun. 2011

ese Oscar d'Oliveira que no soy yo

Mi padre acaba de cumplir ochenta y seis años. Lo llamé el domingo. No fui.
Cuando esperaba oír  una vocecita adelgazada y frágil, encontré intacta su articulación de locutor. Estaba con su Directora de Redacción discutiendo los contenidos de Literarte; lo han convocado para trabajar otra vez.
Las fotos han sido indiscretas: lo he visto con un bastón de malaca (de qué milenio viene el recuerdo de este nombre...) y me ha sorprendido ver alguien más alto que él. Siempre fue el más alto.
Con este homónimo he tenido una relación acotada y extraña. El camino fácil de admirarlo no me ha tentado nunca. Esa era su identidad para todos y yo quería un vínculo con nuestros propios significados.

Alguna vez (y no hace mucho tiempo) descubrí que el viejo era mejor persona que yo.
Sencillo y contundente.
Me animé a decírselo... no se trataba sólo de expresar algo grato: era también confesarle que lo había juzgado sin derecho, era también reconocerme como un hombre lleno de errores, más bien repleto.

Si yo viviese en la ciudad de mi tata casi no tendría identidad. El nombre y el apellido le pertenecen en forma exclusiva y excluyente. Yo podría presumir con él... pero la simetría sería imposible.
Ahora mismo me estoy reprochando no haber escondido esta comunicación en un poema o en un relato. Pero no. Esta es una confesión de parte.
Voy a publicarla para que él la lea pero, sobre todo, para que sepa que lo dije en voz alta. Y que todos oyeron y leyeron.
Padre: no quiero ser como usted. Ya no hay tiempo.
Usted se va a ir antes de que yo amague el intento y yo me voy a ir también sin igualarle la talla.
Sólo voy a aliviarlo contándole que vengo deconstruyéndome, que tengo un plano mejor de mí mismo, que mis hijos dicen que voy pudiendo.
Mi papá me está preparando una gruesa herencia, un legado multicolor.
El Radio Club Jujuy, el Sindicato de Canillitas, su libro de sonetos y otro en ciernes (perdón: no me cuento entre sus admiradores), también el Paso de Jama, sesenta y cinco años de oficio (sigue una lista más bien larguísima).
Parece que bienes materiales, no. El testamento está angosto de dineros y el albacea no tendrá mucho trabajo con nosotros; tampoco jugosa comisión. (Jódete, cuervo.)

La parte que me corresponde es un gradiente.

Y como La magnitud del gradiente nos mostrará cuán empinada se encuentra la pendiente http://es.wikipedia.org/wiki/Gradiente#Interpretaci.C3.B3n_del_gradiente  veo cuánto me falta subir para no llegar.

Mirando a Oscar d'Oliveira -el otro- veo que el camino de ser mejor es empinado, pero me animo.
Me animo porque lo miro.
Y persigo lo que mira su mirada. O.D.d'

P.S.: si usted ha tolerado que le otorguen el procerato en vida, permita que yo haga este inventario que no quiero escribirle después, cuando sus ojos ya no puedan leerlo.
Un abrazo.